Miedo A Las Frutas: Definición, Causas, Síntomas, Tratamiento

El miedo a las frutas o carpofobia es un trastorno psicológico muy poco frecuente y poco conocido por el público en general: es un miedo irracional a la fruta que, en ausencia de precauciones, puede tener consecuencias para la salud.

miedo a las frutas

¿Qué es la carpofobia?

Extremadamente raro, la carpofobia o el miedo a las frutas es causada tanto por la fobia como por trastornos alimentarios (anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, por ejemplo). El resultado es el miedo al pánico y una profunda repugnancia por las frutas.

La intensidad de la carpofobia puede variar de una persona a otra: algunos carpófobos no soportan estar en la misma habitación que las frutas, están ansiosos por su mera mención y los excluyen completamente de su dieta.

Problema: Las frutas son fuentes importantes de vitaminas y minerales. Por lo tanto, su exclusión puede provocar carencias alimentarias con consecuencias muy diferentes en el organismo (debilitamiento del sistema inmunitario, caída del cabello….).

Las deficiencias son aún más importantes cuando la carpofobia se asocia con la lachanofobia (miedo a las verduras). Sin embargo, algunos carpofóbicos todavía se las arreglan para comer frutas en forma procesada, como los batidos. Pero, en general, no pueden preparar el batido ellos mismos, ni siquiera asistir a su preparación.

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Síntomas de la carpofobia

La carpofobia provoca principalmente un miedo y un disgusto intensos por la fruta, a veces hasta el punto de que la persona no se atreve a probar un nuevo plato hasta que está segura de que no contiene ninguna pieza de fruta. También puede desencadenar ataques de ansiedad con sudoración, palpitaciones, dolor en el pecho, temblores….

Los carpófobos también pueden experimentar molestias intensas en la presencia o el contacto de una fruta. En algunos casos, esto puede llevar al síncope.

Las causas de la carpofobia

La carpofobia puede manifestarse desde la infancia. Su causa varía de persona a persona y a menudo es difícil de identificar, pero por lo general hay factores psicológicos involucrados. Para aquellos que consiguen consumir fruta como batidos o zumo, el asco parece estar relacionado principalmente con la textura de la fruta.

¿Cuáles son los tratamientos para la carpofobia?

En caso de carpofobia, es aconsejable consultar a un nutricionista: él o ella puede dar valiosos consejos dietéticos para asegurar que se satisfagan todas las necesidades vitamínicas y minerales del cuerpo, a pesar de la ausencia de frutas (comer más verduras para compensar y/o tomar complementos alimenticios).

La carpofobia también puede ser tratada, sobre todo si se vuelve realmente incapacitante a diario: la terapia cognitivo-conductual puede ayudar a combatirla al confrontar gradualmente al paciente con el objeto de su miedo.

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